Cosas de la vida

Sentimientos encontrados

IMG_63149 años peleando, 9 años de papeles, 9 años en los que salía de casa más dinero del que entraba por el objetivo, nos lo hemos dejado todo. Entrevistas con psicólogos, asistentes sociales, funcionarios. 9 años en los que nos hemos dejado el patrimonio, la salud mental, si la salud mental, yo he pasado una depresión, he estado en tratamiento y está superada. Ningún problema en reconocerlo. ¿Y?. Y tras nueve años en un proceso de adopción en Filipinas, de repente, una persona te llama por teléfono y te da la noticia más importante de tu vida, la que lo cambia todo para bien, la que te ofrece una perspectiva distinta de TODO y de TODOS: “familia Sagüillo-Pintor os han asignado un niño de algo más de dos años”. Y cuando vas a Filipinas, tras 28 horas de viaje agotador y los nervios de ¿cómo nos recibirá? ¿Nos querrá?, y ves por primera vez al que va a ser tu hijo y con sus manitas te abraza y se pega a tu pecho, y pega su mejilla a la tuya. De repente, ya lo sabes, ese niño es tu vida, tu único objetivo. Y agradeces a todos y cada uno de los que han participado durante los 9 años en el proceso de adopción, a funcionarios, a psicólogos, a la agencia de adopción, a las monjitas de Filipinas, a los padres naturales del niño, y todo el dinero invertido parece poco e insignificante, comparado con como el pequeño Willy llena nuestros corazones. Me habría arruinado un millón de veces, lo habría dado todo, por él.

Nuestro hijo ha superado en sus cortos tres años de edad pruebas de las que los que vivimos en países desarrollado jamás nos hemos ni planteado: salió vivo de un tifón que destruyó todo su orfanato, ha visto lo que nadie debe ver. Y pese a todo, tiene una sonrisa, un beso, una caricia, un abrazo, amor. Nuestro hijo es lo más grande. Hoy, mi mujer y yo no nos podríamos imaginar la vida sin él. Imaginamos que como cualquier padre o madre, sólo que nosotros llevamos 9 años, 2 meses y seis días de embarazo y de espera.

La felicidad llega a la familia, y por esas injusticias de la vida, la otra persona que ha sentido lo que es tener un nieto, cae gravemente enfermo. Un cáncer de páncreas. ¿Por qué? Y yo que sé, y que sabe nadie. Le tocó y ya está. Hablo de mi padre. Y le dicen: tiene Ud dos opciones, no operarse y vivir uno o dos años con quimio, y poca calidad de vida, o jugársela, dado el mal estado de su corazón, a una operación de 8-10 horas, con muchas posibilidades de quedarse sobre la mesa de operaciones o lograr una curación completa si sale bien la operación. No lo dudó un momento, A OPERAR. Eloy es una persona que ha pasado por pruebas duras en su vida, perdió dos hijos -los que serían hoy mis hermanos mayores Javier y Ana-, cuidó de un hijo -yo-, y de una mujer enferma que siempre ha estado condicionada por las pérdidas de sus hijos. 50 años de casados han cumplido en mayo, otros habrían buscado la salida fácil, la separación. El no. Y no por creencias religiosas, sino “porque está enamorado y punto”. Y se lo ha jugado todo a una carta, morir en el quirófano o en el postoperatorio o vivir más años al lado de su familia y de su nieto. Y lo hizo. ¿Cómo?, con una sonrisa, bromeando, diciéndole al médico, quítame el páncreas pero déjame el sentido común, le dijo a la puerta del quirófano.

Y, ¿cómo ha salido?. 8 horas de operación, varias paradas, le han tenido que poner adrenalina para reanimarle. Se les fué varias veces, pero él volvió una y otra vez. El cirujano López-Hervás, lo mejor de lo mejor. Muchos días en la UCI para intentar que el corazón funcionara. Y salió de la UCI. Ahora está en planta en una habitación del Ramon y Cajal. Cada paso que dá para adelante, da dos para atrás. Pero él sigue luchando. Siempre con una sonrisa. Y cuando voy a verle siempre me dice: “hombre mi hijo predilecto y bien-amado” -que remedio, soy el único-. Y luego siempre me pregunta: “¿cómo están Willy, Mar y tu madre?. Perdón por las formas pero él está jodido, y no sabéis cuanto, y lo primero que hace cuando me ve es preocuparse por los demás.

Hoy estaba cansado, abatido, hasta los …… de no poder comer ni beber nada porque todo lo vomita. Cansado de Hospital. Preocupado por mi madre -que también está ingresada por otras razones-. Hoy le he visto derrotado. Y la angustia se ha hecho insoportable. Y él ha notado cómo me he tomado su situación. Y ¿qué es lo que ha hecho cuando mi mujer ha ido a verle por la tarde?. Estar alegre, contento y le ha dicho que se encuentra mucho mejor, y díselo a Oscar en cuanto le veas, que no se preocupe. Papá eres lo más grande. Y te quiero una barbaridad. El ser padre, aunque sea con una experiencia ínfima de poco más de cuatro meses, me ha hecho apreciar todo lo que has hecho por mi toda tu vida, toda mi vida.  Y sé que la ilusión que te hace ser el “elo”, el abuelo, te va a dar fuerzas para salir de esta difícil situación. Además, sé que Manuel, mi suegro en paz descanse, mi otro padre, al que añoro cada día, desde donde está te va a ayudar “una mijita”, como decía él.

La vida, los objetivos, incluso las ambiciones personales han cambiado. Voy a citar al ilustre Fernando Fernán Gomez. En las últimos tiempos me han difamado por mis ideas políticas “a la mierda y me importa un huevo”, me han atacado personalmente “a la mierda y me importa un huevo”, me han querido meter en batallas que no son mías  “a la mierda y me importa un huevo”, me han amenazado anónimamente, por supuesto, no hay valor para hacerlo cara a cara,  “a la mierda y me importa un huevo”. Yo lucho por mi familia. Yo voy a seguir el ejemplo de mi padre, ahora no tengo ni un diez por ciento de su espíritu y de su fuerza, pero voy a intentar ser, al menos la mitad de lo que él es. Con eso cualquier vida se podría sentir más que plena y satisfecha. Uno equivocadamente busca ejemplos a seguir, líderes de opinión, gurús, políticos a los que idolatrar, ídolos….., cuando el verdadero ejemplo siempre ha estado ahí aunque no lo hayas visto. Cuando los demás te han fallado siempre él te ha apoyado. ¡Qué suerte he tenido en mi vida!. ¡Pedazo de padre me ha tocado!.

Willy nos ha cambiado la vida, nos ha mejorado, y tú, papá, con tu lucha, con tu ejemplo, con tu sufrimiento, a tus 76 años de edad, también.

Y algún genio, algún crítico, algún impresentable dirá o se preguntará ¿por qué publica este, esto en su blog de opinión?. La respuesta es fácil: porque me da la gana, porque quiero desahogarme y porque me lo pide el corazón.

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4 replies »

  1. Me ha encantado todo lo escrito,si algun dia mis hijos dijesen algo tan bonito seria completamente feliz!

  2. Hola Oscar, soy Loles. Conocí a tu padre por los lares del face hace algun tiempo, me encanta como escribe, siempre me pareció alguien digno de admirar y un gran ser humano y eso que lo conozco poco. Su actitud ante las adversidades siempre me deja pasmada (ojala se me pegara algo). Solo puedo decirte que me ha encantado tu escrito, total y absolutamente, que has plasmado unos sentimientos encontrados muy duros de una manera magistral, porque cuando alguien está pasando por lo que estas pasando tu y el dolor y el miedo te corroe las entrañas, es muy difícil de explicar y tu lo has hecho perfectamente. Espero que tu padre salga bien de esta y pueda disfrutar de su hijo y su nieto por muchos años, lo deseo de corazón. Un enorme abrazo para los dos y ojala que lea pronto que todo ha salido bien

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